jueves, agosto 06, 2009

¡Mataron a Santiago Nasar!









¿Te gustaría leer un buen libro?

Entonces manos a la obra


La lectura del 1º bimestre para el nivel 6 B y A

“ Crónica de Una Muerte Anunciada”

Un libro de Gabriel Garcia Marque


Acá se puede descargar gratis


http://www.librosgratisweb.com/html/garcia-marquez-gabriel/cronica-de-una-muerte-anunciada/index.htm

Cuidado



escena de crime

El libro cuenta un breve momento el la vida de que Santiago Nasar y como unos hermanos, los “Vicario”; que quieren matarlo debido a lo que supuestamente ocurrió a su hermana, “Ángela Vicario”, fue rechazada en la luna de miel con un hombre rico, “Bayardo San Román”, debido a que pensaba que no era virgen, y ella declaró ante su familia que había sido “Santiago Nasar” quien hizo que no fuese virgen.
Los hermanos Pedro” y “Pablo”,teniendo conocimiento de lo ocurrido “fueron en busca de “Santiago Nasar” para matarlo, y así vengar el honor que había sido ultrajado de su familia con su hermana, debido a esto poco a poco se fueron enterando mucha gente del pueblo que algunos, la mayoría se pensaban que no lo iban a hacer, y unos pocos intentaron alertar a “Santiago Nasar”, pero aún así le mataron.


Buena lectura

Un abrazote

lunes, agosto 03, 2009

Las Costumbres 2º estágio





Las costumbres en la alimentación están cambiando al mismo tiempo que cambian los tiempos. Antes, cuando la vida transcurría más en la familia y uno de los actos más importantes era la reunión alrededor de la mesa del almuerzo, las comidas eran más ricas, más equilibradas y la calidad dietética era mejor. Hoy los nuevos tiempos imponen un ritmo de vida más acelerado donde parece que no hay tiempo para preparar esos guisos de nuestras madres tan pensados, tan sabios. Por otro lado, el poder adquisitivo ha traído sus cambios. Antes la comida era más sana y casera, pero la variedad era menor. No todas las familias podían comprar todo tipo de pescados o de embutidos, alguna fruta era cara y frutas tropicales eran impensables. Hoy parece que todo está en los supermercados. Además las recetas de comidas de otros países han entrado en todos los menús. Todo ello, unido a que cada vez son más las personas que viven solas y que prestan poca atención a la alimentación hace que esté cambiando el concepto de nuestra tradicional cocina mediterránea.

Texto 1 (4º estágio)





Texto 1

Aquella noche sostenía con mi huésped una interesante conversación. Advertí que estaba preocupado; su mirada, dirigida hacia un ángulo de la habitación, manifestaba cierta angustia, pero como su sombra daba en este punto, no descubrí nada extraño.
Aprovechando un silencio, le pregunté por qué había dejado la milicia:
- ¿Acaso enfermó usted?
- Sí, respondió con tristeza, clavando sus ojos en un rincón del aposento.
- Fue algo nefasto. Un misterio. Pronto hará cuarenta años. Si lo contara, me creerían loco. En aquel tiempo, perdí toda mi alegría. Habrá oído usted hablar de los yoghis, a quienes se les atribuye poderes prodigiosos, ¿sabe usted en qué consisten?
- Creo que en provocarse el autosonambulismo, volviéndose así insensibles, videntes.
- Exactamente. Cuando los vi actuar, quise desarrollar idénticas facultades. Puse manos a la obra, sin pensar las consecuencias. Prodigiosamente, logré ciertas capacidades. Pude dormirme y manejar mi voluntad en ese estado. De a poco, alcancé el desdoblamiento. Por curiosidad, una noche resolví ver mi doble. Ver qué era lo que salía de mí. Lo hice. Cuando recuperé la conciencia, vi ante mí una forma al fondo de la habitación. Era la de un mono, animal que me miraba fijamente. Desde entonces no se aparta de mí. Lo veo constantemente. Siempre está ahí, mirándome, sin hacer nada. Es negro y melancólico. Su cara es como todas las caras de mono. No obstante, siento que se parece a mí.
Notando mi perplejidad, se puso de pie: - Voy a caminar para que usted lo vea. Observe mi sombra.
Entonces, tuve la más grande de las sorpresas. ¡La sombra de aquel sujeto no se movía! Sintiendo la condena que sufría, tomé un papel y lo puse sobre la mancha. Con un lápiz describí la silueta de mi amigo. Cuando terminé, ambos palidecimos horriblemente. La raya trazada por mi mano describía una frente hundida, una nariz chata, un hocico bestial.

Leopoldo Lugones

(adaptación)